HISTORIA OBJETIVOS ORGANIZACIÓN SEDE PLAN PROMOCIÓN LOCALIZACIÓN Y ACCESOS
FABRICANTES INFORMACIÓN ECONÓMICA CONVENIO COLECTIVO INSTITUCIONES Y ORGANISMOS
MEDIOAMBIENTE
¿QUÉ ES UN AZULEJO? PROPIEDADES TIPOLOGÍA GUÍA PROFESIONAL DE LA BALDOSA ITC
PROCESO DE FABRICACIÓN FACHADAS PISCINAS      
CÁTEDRAS CERÁMICAS ÚLTIMAS TENDENCIAS PAVIM. DE ALTO TRÁNSITO REVESTIMIENTO CERÁMICO
BARRO COCIDO Y GRES GRES PORCELÁNICO CERÁMICA VANGUARDISTA PIEZAS COMPLEMENTARIAS
HISTORIA DEL AZULEJO ESPAÑOL MUSEO DE LA CERÁMICA AZULEJERÍA DE GRANADA
LA OBRA DE GAUDÍ CERÁMICA DE MERCADO
ASCER INFORMA NOTICIAS DE EMPRESA FERIAS NEWSLETTER LIBRO
REVISTA CERASPAÑA REVISTA INFOASCER ACERCA DEL AZULEJO FOTOTECA
DEMANDAS COMERCIALES BOLSA DE TRABAJO FORMACIÓN ENLACES SOLICITUD DE INFORMACIÓN
DATOS DE USUARIO
 
Inicio / Info Técnica / ITC

El Instituto de Tecnología Cerámica
Ejemplo del diseño y arquitectura cerámica española

 

La nueva sede del ITC

El Instituto de Tecnología Cerámica (ITC), prestigioso instituto español de investigación cerámica, cuenta desde el mes de septiembre con una nueva sede, ubicada en el Campus de la Universidad Jaume I de Castellón (España), mostrando claramente la búsqueda de nuevas aplicaciones de la cerámica en la arquitectura.

La obra del nuevo edificio, estructurado en tres plantas, un semisótano y una planta piloto (con una superficie construida de 6000 m2), ha sido dirigida por la Oficina Técnica de la Universitat Jaume I, a cuyo cargo ha corrido también el proyecto y el diseño del edificio.

Además de la cerámica en los pavimentos y revestimientos exteriores e interiores, baños, laboratorios, naves de investigación, etc., destacan especialmente dos aplicaciones cerámicas en todo edificio: un mural en la escalera principal y las decoraciones de la fachada posterior. Para ello se han utilizado los productos de las empresas cerámicas españolas: Gres de Nules, Fabresa, Saloni, Porcelanosa, Venis, Porcelanatto y Taulell. Tanto el mural cerámico como la fachada posterior han sido diseñados por la Asociación para la Promoción del Diseño Industrial Cerámico (ALICER) de Castellón (España).

Los objetivos que se han alcanzado con estas dos aplicaciones han sido significar el edificio con una aportación cerámica emblemática dándole un carácter de mural artístico e incorporar una variable cromática a una obra fundamentalmente monocroma de ladrillo cara vista (carácter que venía definido en el proyecto global del Campus). Los condicionantes técnicos de partida fueron el facilitar la colocación en obra y trabajar con material cerámico industrializado.

El proyecto del mural, llamado SUNIÓN, responde de la propuesta de obtener un recubrimiento cerámico para el muro contenedor del ascensor, rodeado por una escalera de caracol volada. El mural se desarrollado a lo largo de cuatro plantas y llega a envolver el marco de las puertas del ascensor.

La fachada principal se distribuye en tres cuerpos que anuncian la organización interna del espacio. En el cuerpo central se abren las puertas de acceso entre las que se ha construido un volumen acristalado en forma de prisma triangular que protege el interior al tiempo que transluce la forma cilíndrica del núcleo de escalera.

El análisis de este volumen como pilar y eje articulador de los accesos condujo al estudio de los distintos ritmos en los que se podía desarrollar el discurso formal; vertical u horizontal, ascendente o descendente. El ritmo en espiral marcado por la escalera volada se rechazó para mantener la división horizontal de las distintas plantas, potenciando de este modo que el mural operara como una realidad dependiente de la estructura en la que se inserta.

Además, la disposición del mural posibilita una triple lectura: una visión prácticamente completa del mural desde el exterior, una visión fragmentada facilitada por el recorrido de la escalera y una visión parcial desde el acceso a la propia planta.

La fuerte personalidad de la figura geométrica junto con la luz y el color constituyen el punto de partida en la búsqueda de los elementos que participan en la composición, hasta concluir en potenciar la simbología de la columna, como pilar de la cultura mediterránea y síntesis de equilibrio, orden y medida, al tratarse de un edificio de marcado carácter científico y académico.

En su diseño, se ha optado por descomposiciones abstractas y elementos figurativos que simbolizan el desarrollo de la luz del día y que rinden homenaje a artistas mediterráneos. Persiguiendo mantener su carácter actual, se buscan referentes en las obras artísticas contemporáneas: la abstracción surrealista de Miró, el poderoso trazo de Picasso, el luminosidad de Sorolla, el minimalismo dinámico de Mompó.

La columna tiene una lectura ascendente coincidiendo con cada uno de los niveles: coincidiendo con la planta del sótano, se dibuja el mar; en la planta baja se desarrolla el amanecer del día con la paleta cromática de Mompó; en el primer piso la paloma de Picasso da paso a la luminosidad del mediodía; en la última planta la estrella y la luna de Miró iluminan la noche. Los elementos figurativos de la estrella, la luna, el sol, la paloma, la flecha y el pez se entrelazan como una cinta sugiriendo la idea del movimiento espacial de Calder.

Las piezas seleccionaron tienen un formato 5 X 5 cm. en 12 gamas de color diferentes para permitir colorear los fondos y dibujar signos. Igualmente, para facilitar la colocación se optó por trabajar con un módulo de 8 X 8 piezas enmalladas con junta de 2 mm. diseñándose distintos módulos repetitivos para cada uno de los fondos de cada zona y los módulos centrales que reproducían el dibujo.

En el proceso de diseño de los módulos para la creación de los cuatro fondos se estudiaron la disposición de las piezas y los cuatro giros (0º, 90º, 180º, 270º) de manera que en cualquiera de ellos se obtuviera un efecto similar y que en su repetición se evitara la creación de signos identificables e innecesarios. Se obtuvieron un total de once módulos: cuatro módulos repetitivos en los que participan los colores que definen la luz y el espacio de cada zona. En la franja del mar y de la noche estos módulos repetitivos se combinan con otros lisos. Además se proyectaron 5 módulos de transición con objeto de enlazar las distintas luces, evitando rupturas bruscas.

En la definición del dibujo participaron un total de 268 módulos distintos, con las mismas características básicas que los anteriores: piezas de 5 X 5 cm. de doce colores distintos, enmalladas en módulos de 8 X 8 piezas. Esto es Sunión en cifras: 12 colores, 196 m2 de azulejos, 708 módulos, 279 módulos distintos, 45.312 piezas de 5 x 5 cm. y 28.320 lineales de malla.

El proyecto de la fachada posterior, llamada SIGNOS, se distribuye en tres cuerpos, al igual que la principal. El cuerpo central se subdivide en cuatro vanos distintos mediante tres pilastras. En la primera y segunda plantas, se abren varias ventanas en dichos vanos, que dejan libres ocho grandes paneles de 314x216 cm.

En ellos se incrustan signos alegóricos. En la primera planta, los signos seleccionados son cuatro elementos que representan distintas líneas de trabajo del instituto: materias primas, pavimentos y revestimientos, cerámica artística y vajillería. En la segunda planta, optaron por los elementos que participan en le proceso cerámico: aire, tierra, fuego y agua.

El material es gres porcelánico de diferentes colores en consonancia con la simbología que representan. Estos signos están realizados por corte hidráulico computerizado insertándose sin junta en las piezas centrales del panel. Las piezas se acotan mediante un programa vectorial y se transmitió la información mediante soporte digital.

En la disposición del mosaico de piezas se ha tenido en cuenta que no coincidan con la malla de la junta de las piezas de base, y se han dispuesto dentro de un módulo de 3X3 piezas.

El edificio del ITC ha supuesto una inversión de 620 millones de pesetas, de los que un 70% provienen de los fondos de desarrollo regional FEDER, en los cuales la Unión Europea y la propia Administración valenciana participan al 70-30% respectivamente. El restante 30% ha sido financiado con fondos propios generados con las investigaciones realizadas por el Instituto a lo largo de los últimos años.

El edificio fue inaugurado oficialmente por el Presidente de la Generalitat Valenciana el 24 de Enero de 1997.


Historia del ITC

Desde 1969 el Instituto de Tecnología Cerámica (ITC) viene contribuyendo a la evolución tecnológica de la industria cerámica. El germen del actual ITC se gestó en el seno de la Universidad de Valencia con el nombre de Instituto de Química Técnica. Este Instituto nació con la finalidad de ofrecer un apoyo técnico a las industrias de la Comunidad Valenciana, aunque 6 años más tarde todas sus actividades se centraron exclusivamente en el sector cerámico.

En 1984 se creó la Asociación de Investigación de las Industrias Cerámicas (AICE), promovida por el creciente interés que despertaron las actividades del Instituto en los empresarios del sector. Entre dicha Asociación y el Instituto Universitario se estableció un convenio de colaboración, mediante el cual ambas Instituciones compartían locales, equipamiento y personal.

Es en el año 1992 cuando se adopta una imagen común para ambas instituciones, con la denominación de Instituto de Tecnología Cerámica (ITC).

Inicialmente las actividades del Instituto se llevaron a cabo en los sótanos de la antigua Facultad de Ciencias del Paseo al Mar. Posteriormente, en 1979 se trasladó el Instituto a la nueva Facultad de Ciencias Químicas en el campus de Burjassot. En el año 1984, se iniciaron parte de las actividades del ITC en el nuevo edificio del Colegio Universitario de Castellón. Finalmente, y tras un breve paso por las instalaciones del Parque Tecnológico de Valencia, en 1992, la totalidad del personal y equipamiento del Instituto se trasladó a Castellón, para asegurar un contacto más directo y eficaz con los principales subsectores de la industria cerámica española, cuyas empresas se encuentran mayoritariamente ubicadas en la provincia de Castellón.

Hasta el mes de agosto del presente año los laboratorios del Instituto se ubicaban en el Campus Universitario de la Carretera de Borriol de la Universitat Jaume I, encontrándose disperso su personal y equipamiento en cuatro plantas distintas y en locales distantes, debido a limitaciones de espacio.

Desde el mes de septiembre de este año, las actividades del ITC se están desarrollando ya en un nuevo edificio, situado en el Campus Universitario del Riu Sec, que ha sido financiado con fondos europeos FEDER y con fondos propios del IUTC.


Áreas de actuación y actividades

Las principales áreas de actuación del ITC son: materias primas, proceso de fabricación y producto acabado. En estas áreas se realizan las siguientes actividades: investigación y desarrollo y asesoramiento tecnológico, transferencia de tecnología, formación y servicios tecnológicos.


Investigación y Desarrollo y Asesoramiento Tecnológico

El ITC realiza, en colaboración con las empresas del sector cerámico, un conjunto de actividades de I+D y Asesoramiento Tecnológico encaminadas a mejorar la calidad del producto y del proceso de fabricación.

Las necesidades del sector cerámico son detectadas por los técnicos del ITC, en el contacto continuado con la realidad industrial que exigen sus tareas de Asesoramiento Tecnológico. Como resultado de este asesoramiento se fijan las líneas prioritarias de I+D, en las cuales se enmarcan los proyectos de investigación que se realizan con las distintas empresas.

Así, pues, resulta que la Investigación y Desarrollo y el Asesoramiento Tecnológico se conciben como una actividad única encaminada a la creación de nuevos productos cerámicos, a la mejora de los existentes, al mejor conocimiento de las etapas que constituyen los procesos de fabricación y al diseño de nuevos aparatos y/o procedimientos de fabricación.


Transferencia de Tecnología

El ITC, consciente de que las empresas del sector cerámico no pueden generar la totalidad de la tecnología que necesitan, ha potenciado la actividad de Transferencia de Tecnología, entendida como la prospección, asimilación e implantación de nuevas tecnologías empleadas en otros procesos de fabricación.

La transferencia de tecnología se inicia con la detección de necesidades tecnológicas concretas de las empresas del sector cerámico, y se prosigue mediante la captación de nuevas ideas obtenidas en ferias y foros de tecnología, realizando visitas a empresas de otros sectores industriales, consultando a bases de datos, artículos científicos y revistas técnicas, etc..

Si la tecnología detectada no precisa de una adaptación previa a las peculiaridades del proceso cerámico, es directamente transferida mediante los servicios de asesoramiento tecnológico del ITC. Sin embargo, en la mayoría de ocasiones, la tecnología no se puede incorporar directamente al sector, y se hace necesaria la actividad de I+D, para adaptar dicha tecnología a las necesidades propias de los procesos de fabricación de la industria cerámica.


Formación

Desde sus comienzos el ITC ha considerado prioritaria la labor de formación, tanto de técnicos del sector como de su propio personal, debido a la forzosa necesidad de mantener al día sus conocimientos. Para cumplir esta función, dentro del propio Instituto se realizan seminarios y puestas en común de los trabajos que se desarrollan y se asiste a cursos y actividades formativas externas.

Con el fin de difundir los conocimientos originados como fruto de la labor de investigación realizada en el ITC, se organizan actividades formativas dirigidas a las personas de responsabilidad técnica en el seno de las distintas empresas, contribuyendo con ello a incrementar su nivel de conocimientos y, a la postre, la calidad y la competitividad del producto final.

La vinculación del Instituto a la Universidad Jaume I, es especialmente intensa en formación, ya que 18 profesores del Departamento de Ingeniería Química desarrollan su actividad de investigación en el Instituto.

Desde 1989 técnicos del Instituto vienen impartiendo docencia como profesores de la Universidad Jaime I, en los estudios de Ciencias Químicas, en la especialidad de Química Industrial. Además, desde el año 1993 se viene impartiendo en la Universidad de Castellón la titulación en Ingeniería Química con perfil de Tecnología Cerámica. Debe subrayarse que esta es la primera titulación superior con contenidos cerámicos que se imparte en nuestro país.


Servicios Tecnológicos

Los servicios tecnológicos que ofrece el ITC pueden dividirse en cuatro áreas: análisis y ensayos, laboratorio de producto acabado, garantía de calidad, e información y documentación.

El ITC dispone del instrumental científico adecuado y de los recursos humanos cualificados necesarios para la realización de la mayoría de los análisis y ensayos solicitados por las empresas del sector cerámico.

El laboratorio de producto acabado está acreditado por la Entidad Nacional de Acreditación para la realización de ensayos normalizados sobre baldosas cerámicas, materiales cerámicos para construcción y aparatos cerámicos sanitarios.

La Unidad de Garantía de Calidad tiene como misión asegurar la implantación y mantenimiento del Sistema de Calidad del ITC y difundir, asesorar y apoyar la implantación de sistemas de calidad ISO 9000 en la industria cerámica.

Desde la Unidad de Información y Documentación se cubren las necesidades de información que, como consecuencia de la actividad científica, tecnológica, docente y de formación, surgen dentro y fuera del Instituto. Para ello se seleccionan y recopilan todos los documentos publicados en el campo de la tecnología cerámica. Asimismo se ofrece un servicio de difusión documental a través de la publicación de un boletín trimestral que recoge los índices de las revistas recibidas en el centro de documentación del ITC.

 

 
© ASCER 1997-2008. Todos los derechos reservados.