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La nueva sede del ITC
El Instituto de Tecnología Cerámica (ITC),
prestigioso instituto español de investigación
cerámica, cuenta desde el mes de septiembre con una
nueva sede, ubicada en el Campus de la Universidad Jaume I
de Castellón (España), mostrando claramente
la búsqueda de nuevas aplicaciones de la cerámica
en la arquitectura.
La obra del nuevo edificio, estructurado en tres plantas,
un semisótano y una planta piloto (con una superficie
construida de 6000 m2), ha sido dirigida por la Oficina Técnica
de la Universitat Jaume I, a cuyo cargo ha corrido también
el proyecto y el diseño del edificio.
Además
de la cerámica en los pavimentos y revestimientos exteriores
e interiores, baños, laboratorios, naves de investigación,
etc., destacan especialmente dos aplicaciones cerámicas
en todo edificio: un mural en la escalera principal y las
decoraciones de la fachada posterior. Para ello se han utilizado
los productos de las empresas cerámicas españolas:
Gres de Nules, Fabresa, Saloni, Porcelanosa, Venis, Porcelanatto
y Taulell. Tanto el mural cerámico como la fachada
posterior han sido diseñados por la Asociación
para la Promoción del Diseño Industrial Cerámico
(ALICER) de Castellón (España).
Los objetivos que se han alcanzado con estas dos aplicaciones
han sido significar el edificio con una aportación
cerámica emblemática dándole un carácter
de mural artístico e incorporar una variable cromática
a una obra fundamentalmente monocroma de ladrillo cara vista
(carácter que venía definido en el proyecto
global del Campus). Los condicionantes técnicos de
partida fueron el facilitar la colocación en obra y
trabajar con material cerámico industrializado.
El proyecto del mural, llamado SUNIÓN, responde de
la propuesta de obtener un recubrimiento cerámico para
el muro contenedor del ascensor, rodeado por una escalera
de caracol volada. El mural se desarrollado a lo largo de
cuatro plantas y llega a envolver el marco de las puertas
del ascensor.
La fachada principal se distribuye en tres cuerpos que anuncian
la organización interna del espacio. En el cuerpo central
se abren las puertas de acceso entre las que se ha construido
un volumen acristalado en forma de prisma triangular que protege
el interior al tiempo que transluce la forma cilíndrica
del núcleo de escalera.
El análisis de este volumen como pilar y eje articulador
de los accesos condujo al estudio de los distintos ritmos
en los que se podía desarrollar el discurso formal;
vertical u horizontal, ascendente o descendente. El ritmo
en espiral marcado por la escalera volada se rechazó
para mantener la división horizontal de las distintas
plantas, potenciando de este modo que el mural operara como
una realidad dependiente de la estructura en la que se inserta.
Además,
la disposición del mural posibilita una triple lectura:
una visión prácticamente completa del mural
desde el exterior, una visión fragmentada facilitada
por el recorrido de la escalera y una visión parcial
desde el acceso a la propia planta.
La fuerte personalidad de la figura geométrica junto
con la luz y el color constituyen el punto de partida en la
búsqueda de los elementos que participan en la composición,
hasta concluir en potenciar la simbología de la columna,
como pilar de la cultura mediterránea y síntesis
de equilibrio, orden y medida, al tratarse de un edificio
de marcado carácter científico y académico.
En su diseño, se ha optado por descomposiciones abstractas
y elementos figurativos que simbolizan el desarrollo de la
luz del día y que rinden homenaje a artistas mediterráneos.
Persiguiendo mantener su carácter actual, se buscan
referentes en las obras artísticas contemporáneas:
la abstracción surrealista de Miró, el poderoso
trazo de Picasso, el luminosidad de Sorolla, el minimalismo
dinámico de Mompó.
La
columna tiene una lectura ascendente coincidiendo con cada
uno de los niveles: coincidiendo con la planta del sótano,
se dibuja el mar; en la planta baja se desarrolla el amanecer
del día con la paleta cromática de Mompó;
en el primer piso la paloma de Picasso da paso a la luminosidad
del mediodía; en la última planta la estrella
y la luna de Miró iluminan la noche. Los elementos
figurativos de la estrella, la luna, el sol, la paloma, la
flecha y el pez se entrelazan como una cinta sugiriendo la
idea del movimiento espacial de Calder.
Las piezas seleccionaron tienen un formato 5 X 5 cm. en 12
gamas de color diferentes para permitir colorear los fondos
y dibujar signos. Igualmente, para facilitar la colocación
se optó por trabajar con un módulo de 8 X 8
piezas enmalladas con junta de 2 mm. diseñándose
distintos módulos repetitivos para cada uno de los
fondos de cada zona y los módulos centrales que reproducían
el dibujo.
En el proceso de diseño de los módulos para
la creación de los cuatro fondos se estudiaron la disposición
de las piezas y los cuatro giros (0º, 90º, 180º,
270º) de manera que en cualquiera de ellos se obtuviera
un efecto similar y que en su repetición se evitara
la creación de signos identificables e innecesarios.
Se obtuvieron un total de once módulos: cuatro módulos
repetitivos en los que participan los colores que definen
la luz y el espacio de cada zona. En la franja del mar y de
la noche estos módulos repetitivos se combinan con
otros lisos. Además se proyectaron 5 módulos
de transición con objeto de enlazar las distintas luces,
evitando rupturas bruscas.
En la definición del dibujo participaron un total
de 268 módulos distintos, con las mismas características
básicas que los anteriores: piezas de 5 X 5 cm. de
doce colores distintos, enmalladas en módulos de 8
X 8 piezas. Esto es Sunión en cifras: 12 colores, 196
m2 de azulejos, 708 módulos, 279 módulos distintos,
45.312 piezas de 5 x 5 cm. y 28.320 lineales de malla.
El proyecto de la fachada posterior, llamada SIGNOS, se distribuye
en tres cuerpos, al igual que la principal. El cuerpo central
se subdivide en cuatro vanos distintos mediante tres pilastras.
En la primera y segunda plantas, se abren varias ventanas
en dichos vanos, que dejan libres ocho grandes paneles de
314x216 cm.
En ellos se incrustan signos alegóricos. En la primera
planta, los signos seleccionados son cuatro elementos que
representan distintas líneas de trabajo del instituto:
materias primas, pavimentos y revestimientos, cerámica
artística y vajillería. En la segunda planta,
optaron por los elementos que participan en le proceso cerámico:
aire, tierra, fuego y agua.
El material es gres porcelánico de diferentes colores
en consonancia con la simbología que representan. Estos
signos están realizados por corte hidráulico
computerizado insertándose sin junta en las piezas
centrales del panel. Las piezas se acotan mediante un programa
vectorial y se transmitió la información mediante
soporte digital.
En la disposición del mosaico de piezas se ha tenido
en cuenta que no coincidan con la malla de la junta de las
piezas de base, y se han dispuesto dentro de un módulo
de 3X3 piezas.
El edificio del ITC ha supuesto una inversión de 620
millones de pesetas, de los que un 70% provienen de los fondos
de desarrollo regional FEDER, en los cuales la Unión
Europea y la propia Administración valenciana participan
al 70-30% respectivamente. El restante 30% ha sido financiado
con fondos propios generados con las investigaciones realizadas
por el Instituto a lo largo de los últimos años.
El edificio fue inaugurado oficialmente por el Presidente
de la Generalitat Valenciana el 24 de Enero de 1997.
Historia del ITC
Desde 1969 el Instituto de Tecnología Cerámica
(ITC) viene contribuyendo a la evolución tecnológica
de la industria cerámica. El germen del actual ITC
se gestó en el seno de la Universidad de Valencia con
el nombre de Instituto de Química Técnica. Este
Instituto nació con la finalidad de ofrecer un apoyo
técnico a las industrias de la Comunidad Valenciana,
aunque 6 años más tarde todas sus actividades
se centraron exclusivamente en el sector cerámico.
En 1984 se creó la Asociación de Investigación
de las Industrias Cerámicas (AICE), promovida por el
creciente interés que despertaron las actividades del
Instituto en los empresarios del sector. Entre dicha Asociación
y el Instituto Universitario se estableció un convenio
de colaboración, mediante el cual ambas Instituciones
compartían locales, equipamiento y personal.
Es en el año 1992 cuando se adopta una imagen común
para ambas instituciones, con la denominación de Instituto
de Tecnología Cerámica (ITC).
Inicialmente las actividades del Instituto se llevaron a
cabo en los sótanos de la antigua Facultad de Ciencias
del Paseo al Mar. Posteriormente, en 1979 se trasladó
el Instituto a la nueva Facultad de Ciencias Químicas
en el campus de Burjassot. En el año 1984, se iniciaron
parte de las actividades del ITC en el nuevo edificio del
Colegio Universitario de Castellón. Finalmente, y tras
un breve paso por las instalaciones del Parque Tecnológico
de Valencia, en 1992, la totalidad del personal y equipamiento
del Instituto se trasladó a Castellón, para
asegurar un contacto más directo y eficaz con los principales
subsectores de la industria cerámica española,
cuyas empresas se encuentran mayoritariamente ubicadas en
la provincia de Castellón.
Hasta el mes de agosto del presente año los laboratorios
del Instituto se ubicaban en el Campus Universitario de la
Carretera de Borriol de la Universitat Jaume I, encontrándose
disperso su personal y equipamiento en cuatro plantas distintas
y en locales distantes, debido a limitaciones de espacio.
Desde el mes de septiembre de este año, las actividades
del ITC se están desarrollando ya en un nuevo edificio,
situado en el Campus Universitario del Riu Sec, que ha sido
financiado con fondos europeos FEDER y con fondos propios
del IUTC.
Áreas de actuación y actividades
Las principales áreas de actuación del ITC
son: materias primas, proceso de fabricación y producto
acabado. En estas áreas se realizan las siguientes
actividades: investigación y desarrollo y asesoramiento
tecnológico, transferencia de tecnología, formación
y servicios tecnológicos.
Investigación y Desarrollo
y Asesoramiento Tecnológico
El ITC realiza, en colaboración con las empresas del
sector cerámico, un conjunto de actividades de I+D
y Asesoramiento Tecnológico encaminadas a mejorar la
calidad del producto y del proceso de fabricación.
Las necesidades del sector cerámico son detectadas
por los técnicos del ITC, en el contacto continuado
con la realidad industrial que exigen sus tareas de Asesoramiento
Tecnológico. Como resultado de este asesoramiento se
fijan las líneas prioritarias de I+D, en las cuales
se enmarcan los proyectos de investigación que se realizan
con las distintas empresas.
Así, pues, resulta que la Investigación y Desarrollo
y el Asesoramiento Tecnológico se conciben como una
actividad única encaminada a la creación de
nuevos productos cerámicos, a la mejora de los existentes,
al mejor conocimiento de las etapas que constituyen los procesos
de fabricación y al diseño de nuevos aparatos
y/o procedimientos de fabricación.
Transferencia de Tecnología
El ITC, consciente de que las empresas del sector cerámico
no pueden generar la totalidad de la tecnología que
necesitan, ha potenciado la actividad de Transferencia de
Tecnología, entendida como la prospección, asimilación
e implantación de nuevas tecnologías empleadas
en otros procesos de fabricación.
La transferencia de tecnología se inicia con la detección
de necesidades tecnológicas concretas de las empresas
del sector cerámico, y se prosigue mediante la captación
de nuevas ideas obtenidas en ferias y foros de tecnología,
realizando visitas a empresas de otros sectores industriales,
consultando a bases de datos, artículos científicos
y revistas técnicas, etc..
Si la tecnología detectada no precisa de una adaptación
previa a las peculiaridades del proceso cerámico, es
directamente transferida mediante los servicios de asesoramiento
tecnológico del ITC. Sin embargo, en la mayoría
de ocasiones, la tecnología no se puede incorporar
directamente al sector, y se hace necesaria la actividad de
I+D, para adaptar dicha tecnología a las necesidades
propias de los procesos de fabricación de la industria
cerámica.
Formación
Desde sus comienzos el ITC ha considerado prioritaria la
labor de formación, tanto de técnicos del sector
como de su propio personal, debido a la forzosa necesidad
de mantener al día sus conocimientos. Para cumplir
esta función, dentro del propio Instituto se realizan
seminarios y puestas en común de los trabajos que se
desarrollan y se asiste a cursos y actividades formativas
externas.
Con el fin de difundir los conocimientos originados como
fruto de la labor de investigación realizada en el
ITC, se organizan actividades formativas dirigidas a las personas
de responsabilidad técnica en el seno de las distintas
empresas, contribuyendo con ello a incrementar su nivel de
conocimientos y, a la postre, la calidad y la competitividad
del producto final.
La vinculación del Instituto a la Universidad Jaume
I, es especialmente intensa en formación, ya que 18
profesores del Departamento de Ingeniería Química
desarrollan su actividad de investigación en el Instituto.
Desde 1989 técnicos del Instituto vienen impartiendo
docencia como profesores de la Universidad Jaime I, en los
estudios de Ciencias Químicas, en la especialidad de
Química Industrial. Además, desde el año
1993 se viene impartiendo en la Universidad de Castellón
la titulación en Ingeniería Química con
perfil de Tecnología Cerámica. Debe subrayarse
que esta es la primera titulación superior con contenidos
cerámicos que se imparte en nuestro país.
Servicios Tecnológicos
Los servicios tecnológicos que ofrece el ITC pueden
dividirse en cuatro áreas: análisis y ensayos,
laboratorio de producto acabado, garantía de calidad,
e información y documentación.
El ITC dispone del instrumental científico adecuado
y de los recursos humanos cualificados necesarios para la
realización de la mayoría de los análisis
y ensayos solicitados por las empresas del sector cerámico.
El laboratorio de producto acabado está acreditado
por la Entidad Nacional de Acreditación para la realización
de ensayos normalizados sobre baldosas cerámicas, materiales
cerámicos para construcción y aparatos cerámicos
sanitarios.
La Unidad de Garantía de Calidad tiene como misión
asegurar la implantación y mantenimiento del Sistema
de Calidad del ITC y difundir, asesorar y apoyar la implantación
de sistemas de calidad ISO 9000 en la industria cerámica.
Desde la Unidad de Información y Documentación
se cubren las necesidades de información que, como
consecuencia de la actividad científica, tecnológica,
docente y de formación, surgen dentro y fuera del Instituto.
Para ello se seleccionan y recopilan todos los documentos
publicados en el campo de la tecnología cerámica.
Asimismo se ofrece un servicio de difusión documental
a través de la publicación de un boletín
trimestral que recoge los índices de las revistas recibidas
en el centro de documentación del ITC.
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