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Cerámica de mercado
La cerámica está presente en todos los ámbitos de nuestras vidas, tanto en los espacios privados e íntimos como en los espacios públicos y urbanos. Entre los espacios públicos, encontramos unos edificios muy cotidianos en el día a día de las ciudades: los tradicionales mercados de barrio, que a lo largo de su historia han sucumbido al encanto de la cerámica. Las rehabilitaciones de los mercados de Santa Caterina (Barcelona) y Colón (Valencia) son sin duda una brillante muestra de la utilización de la cerámica. Ambos proyectos han sido merecedores del Premio Azulejos de España de Arquitectura en su tercera y segunda edición respectivamente.

Mercado de Santa Caterina: un manto cerámico multicolor

El prestigioso taller de arquitectos de Enric Miralles y Benedetta Tagliabue es el artífice del proyecto de rehabilitación del mercado municipal de Santa Caterina (construido originariamente en 1848). La rehabilitación quería aprovechar la complejidad del entorno para generar un proyecto donde el uso comercial se viera complementado por el residencial y por los espacios públicos que entrelazan todas las actividades del barrio.

Desde el principio se desechó la posibilidad de demoler el conjunto existente. Se trataba de que la nueva imagen siguiera formando parte de la historia del lugar. De esta manera, las nuevas edificaciones se sobreponen a las existentes, se mezclan, se confunden y finalmente se erigen como un conglomerado, un híbrido útil y contemporáneo que permite percibir la trayectoria del edificio. ©Alex Gaultier

En este proceso la nueva cubierta con sus formas y sus vibrantes colores en cerámica juega un papel de fundamental importancia. La cubierta multicolor pretende asemejarse a un toldo que cubre la actividad que se desarrolla bajo él, pero dejando adivinar la esencia de la misma. Así, las piezas cerámicas hexagonales son píxeles gigantes en colores que representan y se inspiran en las formas y colores de las frutas frescas y verduras que tradicionalmente se exponían en el mercado.

La cubierta está revestida por piezas de gres esmaltado y cocido a alta temperatura. Las piezas son de una pasta de gres de color blanco que permitió trabajar con esmaltes brillantes transparentes. Esta característica era importante para obtener colores muy netos como se han definido a nivel de proyecto.

Se han definido tres tipos de piezas según la situación de la cubierta donde se aplican.

1-Hexagonal: es la pieza que predomina y que define la imagen de frutas y verduras que tiene la cubierta del mercado de Santa Caterina. Los hexágonos son de 14,5 cm entre lados paralelos y mediante una malla de fibra de vidrio y un adhesivo vinílico forman módulos de 37 elementos. Cada módulo tiene un solo color.

2-Plaqueta: pieza plana de 10x30 cm. que sirve de revestimiento de las partes fondas de recogida de agua de la cubierta.

3-Trencadís: piezas planas rotas que sirven de unión entre los finales de los módulos hexagonales y las plaquetas. También se podrán utilizar en las coincidencias de los módulos con los lucernarios.

Restauración del Mercado Colón de Valencia
El Mercado de Colón, construido entre 1914 y 1917 y diseñado por Francisco Mora, es hoy una de las obras más importantes del modernismo valenciano, y recientemente fue rehabilitado para encauzarlo en la vida de la ciudad de Valencia.

El Mercado, con notables influencias de Gaudí y de Doménech y Montaner, contó con colaboradores como el pintor Ramón Roca y el escultor Ricardo Tárrega. Reconocido como Monumento Nacional, se observa claramente en él, una excelente combinación artesanal e industrial.

La restauración del monumento ha dado a su entorno un nuevo valor, y lo ha situado como un sector privilegiado del ensanche histórico de la ciudad. EL mercado ha sido restaurado de acuerdo con sus características originales y se ha basado en los estudios realizados en cuanto a suelo, las estructuras y los materiales. Así pues, cada pieza retirada quedó registrada antes de su limpieza o sustitución, que sólo se ha realizado en aquellas piezas que debido a su largo proceso de corrosión eran irrecuperables.

La intervención en el Mercado colón ha consistido en devolverle la correcta lectura que le corresponde al edificio, recuperando el aspecto original de sus fachadas, las cuales se encontraban en estado de conservación aceptable, con un alto nivel de suciedad y con pérdidas de elementos ornamentales.

Los trabajos de restauración consistieron en la limpieza, sellado de juntas, consolidación y reproducción de algunos elementos que faltan, así como la preconsolidación antes de la limpieza y la reproducción exacta garantizada por técnicos de la Escuela de Cerámica de Manises, titulados ceramistas y con la especialidad de restauración de vidriados metálicos valencianos.

La rehabilitación se ha llevado a cabo en dos fases en la primera (desde abril de 2000 – septiembre 2002), se rehabilitaron los cimientos, se reparó la estructura interna de la construcción, se crearon cuatro sótanos, se restauró la valla perimetral, los edículos y las portadas. Y una segunda fase (septiembre 2002 – marzo 2001) que se centró especialmente en la recuperación del uso público del edificio. En cada etapa se intervinieron 35.500 metros cuadrados, contando con un presupuesto total de 33.43 millones de euros.

Restauración cerámica

El edificio contaba originariamente con una importante parte de elementos cerámicos en su ornamentación: mosaicos, relieves esmaltados, cerámica vidriada, revestimientos, etc…

La tradición cerámica se evidencia en la restauración ya que la misma empresa que suministró los azulejos hace casi 100 años es la misma que lo ha hecho ahora para su restauración.

La cerámica de aplicación arquitectónica ha sido una de las producciones artísticas más emblemáticas y significativas de la cultura valenciana. Las cerámicas caracterizaron la arquitectura valenciana del momento y en especial la arquitectura del modernismo popular en la ciudad de Valencia. La producción de cerámica arquitectónica en este periodo, goza de gran esplendor en los centros valencianos de Manises, Onda, Castellón, Valencia y Alcora.

La industrialización de la producción y el gran crecimiento demográfico de la población valenciana, unido a un crecimiento económico de la burguesía urbana, hará que se impulse una reforma y modernización urbana. Así pues, es la cerámica la elegida por su gran capacidad de revestimiento y de fácil limpieza.

Es con la aparición del movimiento modernista cuando se revaloriza la cerámica arquitectónica, utilizándola especialmente como elemento estético y ornamental en mosaicos y revestimientos de fachadas.

La decoración del edificio del Mercado de Colón consta de diversos motivos tradicionales característicos del arte valenciano del momento y que aparecen en la parte superior de la fachada, como son las naranjas y demás productos del mercado: las mujeres vestidas de valencianas, los escudos y las coronas…

Aparecen ejemplos de cerámica vidriada en el escudo junto a la ventana murciélago en colores verde y negro, en el arco superior aparecen unos patos en amarillo, un azulejo geométrico en la cúpula exterior central…

Vacas, patos, murciélagos y racimos de uva aparecen constantemente en las composiciones realizadas en cerámica de las dos portadas. También aparece como elemento estético fundamental el mosaico en las columnas que destaca por su gran belleza artística y decorativa, así como en la techumbre con bóvedas con mosaico con motivos florales de refinado gusto.

Tras un detallado estudio, se determinó que los azulejos vidriados estaban mucho más afectados que la cerámica no vidriada, la cual, en general estaba bien conservada aunque un poco sucia y en algún lugar algo fragmentada.

Gracias a su rehabilitación, el entorno residencial se concibe ahora como un punto comercial. Quioscos, cafeterías y puestos de venta de flores, son los encargados de ocupar la planta baja del mercado. En la primera planta se ha habilitado un restaurante con capacidad para 50 comensales, y en el semisótano, las cafeterías con terraza, los puestos de venta del antiguo mercado, locales comerciales y salas de exposiciones, son los protagonistas de un espacio total de 1.690 metros cuadrados.

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