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Pavimentos de alto tránsito
Hoy por hoy podemos ver en la arquitectura actual, y por todo el mundo, múltiples espacios cubiertos con productos cerámicos producidos en España. Las baldosas cerámicas españolas han alcanzado, gracias al esfuerzo innovador de las empresas, unas propiedades técnicas que lo convierten en un material de la construcción con elevadas prestaciones.

Estamos hablando de un producto idóneo para zonas exteriores, con alto tránsito, expuestas a mucho desgaste y bajas temperaturas. Estos productos no deben deslizar, deben ser resistentes a las heladas, poca adherencia de las manchas, y alta resistencia a los fuertes golpes. Hoy se les conoce por el nombre de "pavimentos de alto tránsito" y se pueden ven en edificios, grandes construcciones y ambiciosos proyectos arquitectónicos.

Edificios comerciales e industriales
Existe una gran variedad de edificios comerciales e industriales, según sus destinos, que se corresponde con proyectos arquitectónicos o de diseño de interior muy diferentes: instalaciones deportivas, grandes superficies comerciales, aeropuertos y estaciones, hospitales y laboratorios, lugares de culto y centros de estudio, inmuebles para muy diversas actividades industriales.

Hasta hace pocos años la cerámica estuvo ausente de estos edificios por la escasa oferta de productos adecuados. La arquitectura actual vuelve a utilizar los recubrimientos cerámicos al encontrar una gran variedad de baldosas de gres sin vidriar tanto extrudidas como prensadas, y entre ellas las llamadas de gres porcelánico. También hay baldosas vidriadas de gres con prestaciones adecuadas para condiciones severas de uso, que permiten diseños creativos de interiores con la posibilidad que ofrecen de combinar colores y formatos.

En el proyecto deben estudiarse y tenerse en cuenta todos los factores que dependen del destino del edificio, tanto para elegir los materiales como para prescribir como ha de ser la puesta en obra.

El denominador común de todos estos edificios es el tránsito y la actividad intensos y con ellos un nivel alto o muy alto de exposición a las acciones y agentes de naturaleza mecánica, física o química.

En general, hay que esperar acciones mecánicas integrales de intensidad alta o muy alta, con probable exposición a cargas estáticas fuertes, a rodaduras de carga elevada y a impactos, todo ello en superficies grandes y continuas. Por ello habrá que optar en ocasiones por el uso de baldosas de grosor mayor que el habitual en otros espacios.

Las acciones mecánicas superficiales a considerar serán, en todos los casos, de muy alta intensidad, por la exposición a la abrasión (máxima cuando lo locales comunican directamente con el exterior) que resulta no sólo del tránsito elevado y diverso, sino también de los métodos de limpieza industrial habitualmente aplicados a esto espacios.

Los productos químicos y de limpieza serán diferentes y la exposición será más o menos intensa según el destino de los locales y es aconsejable seleccionar las baldosas cerámicas del nivel más lato de respuesta a esto agentes. Las industrias químicas, farmacéuticas y lácteas requieren especialmente utilizar recubrimientos cerámicos resistentes a los agentes químicos de previsible presencia en sus instalaciones.

Pavimentos exteriores en la construcción residencial
En la arquitectura de viviendas unifamiliares la cerámica ha estado siempre presente con mayor o menor protagonismo. En ocasiones ha incluido zócalos, elementos ornamentales de jardín, en otras ha estado reducida a la pavimentación bancos exteriores, habitualmente ejecutada con baldosas rústicas sin vidriar, y a las terrazas, en las que se ha utilizado baldosín catalán frecuentemente combinado con olambrillas.

Este panorama se ha enriquecido con la aparición de baldosas de gres vidriado y sin vidriar, de altas prestaciones, y que no tiene problemas de falta de resistencia a las manchas, de eflorescencias por efecto de la humedad o de desintegración por helada.

Para la elección de estos pavimentos exteriores hay que tener en cuenta las potenciales acciones mecánicas, de intensidades altas o muy altas, tanto integrales (cargas dinámicas e impactos) como superficiales (arrastre de materiales abrasivos). Si bien la acción de agentes químicos puede ser baja o moderada, ha que asegurar la facilidad de limpieza y por tanto la resistencia a los productos habitualmente utilizados. En zonas con riesgo de bajas temperaturas, es fundamental asegurar la resistencia a la helada. Por último, en áreas lluviosas o en espacios de presumible presencia de agua, habrá que procurar la resistencia al deslizamiento.

Espacios interiores de la construcción no residencial
A medio camino entre los espacios residenciales de uso intensivo y la construcción industrial, hay una variedad de locales públicos en los que el uso de recubrimientos cerámicos tuvo su origen en la funcionalidad y en la exigencia de limpieza fácil y de salubridad. Desde las últimas décadas del siglo XIX la cerámica estuvo presente en restaurantes, bares, lecherías, carnicerías, y pescaderías e igualmente en establecimientos médicos o farmacéuticos y en servicios higiénicos públicos. Más tarde se extendió a locales donde la decoración se llegó a valorar por encima de la funcionalidad. Este proceso evolutivo tuvo su punto culminante en la arquitectura modernista, tras la cual hubo un retroceso hasta desaparecer la cerámica de estos ambientes o quedar reducida a su función utilitaria, y únicamente en revestimiento de paredes, pues en los suelos fue sustituida por otros materiales.

La situación ha cambiado desde principios de la pasada década, al adecuarse los productos cerámicos al nivel de prestaciones exigibles para estos usos, y ampliarse considerablemente la oferta estética. Hoy es habitual encontrar pavimentos cerámicos en locales comerciales, bares y restaurantes y también revestimiento en sus paredes.

En líneas generales, debemos contemplar acciones mecánicas de intensa a muy intensas, y en algunos casos también intensas de agentes químicos. En cámaras frigoríficas hay que tener en cuenta la resistencia a la helada y al deslizamiento, y esta última también en pescaderías y establecimientos donde sea presumible el derrame de líquidos.

En los proyectos para decoración de interior de tiendas y otros locales de tránsito de intensidad media, en los que se haya de cuidar especialmente el aspecto decorativo, es necesario prever las acciones mecánicas superficiales a las que estará sometido el pavimento, en las partes de tránsito más alto y mayor exposición a la abrasión (accesos y espacios frente a las cajas de comercios) debe optarse por baldosas de la más alta resistencia a la abrasión.

 
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